Mascarilla, distancia social y limpieza de manos. A base de repetición y después de más de un año, todos tenemos interiorizadas estas medidas. Son nuestra principal baza de protección contra el COVID-19 a nivel individual y nos exigen, a cada uno de nosotros, un alto grado de responsabilidad para cumplir con ellas.

Pero, ¿qué otras medidas nos protegen y no son sólo responsabilidad del individuo?

Según un estudio del Ministerio de Sanidad, realizado por un grupo de expertos en aerosoles y en transmisión y prevención de las enfermedades infecciosas, se ha demostrado que el COVID-19 se transmite mediante aerosoles que contienen virus viables generados por la persona infectada, especialmente en espacios cerrados y mal ventilados. Por tanto, la transmisión a partir de aerosoles implica incorporar algunas medidas como:

  • Limitar los aforos en espacios interiores.
  • Limitar las actividades que aumentan la emisión de aerosoles (gritar, cantar, hablar en voz alta, etc.).
  • Asegurar una correcta ventilación de estos espacios.

I Ventilación de espacios cerrados

Para una misma tasa de emisión de partículas, el incremento del caudal de ventilación reduce la concentración de partículas en el aire, y, por tanto, la probabilidad de riesgo de infección. Todo ello, entendiendo por ventilación la renovación de aire interior con aire exterior.

La ventilación puede ser por medios naturales mediante apertura de puertas y ventanas, forzada (mecánica) o una combinación de los dos sistemas. Si la ventilación es natural se recomienda ventilación cruzada (apertura de puertas y/o ventanas opuestas o al menos lados diferentes de la sala), para favorecer la circulación de aire y garantizar un barrido eficaz por todo el espacio. En el caso de ventilación forzada, se ha de revisar la configuración del sistema para maximizar la cantidad de aire exterior y reducir la cantidad de aire recirculado.

Aquí es donde entra en juego la concentración de CO2 en la sala. Este parámetro es un buen indicador de la tasa de renovación de aire en un espacio. Se podría establecer un umbral de 800-1000 ppm de concentración de CO2 que no debería superarse como garantía de una buena ventilación.

I Control de temperatura y humedad

La temperatura y la humedad relativa también afectan al grado de transmisión del COVID-19. El virus es más estable a bajas temperaturas y permanece en suspensión más tiempo en el aire seco. Así, se puede decir que en ambientes interiores el valor de humedad relativa ideal está entre el 40% y el 60%. Por otro lado, la temperatura aconsejada por la OMS para reducir el tiempo en el que el COVID-19 permanece viable en ambientes interiores es superior a 21ºC.

I Solución: Tecnología LoRaWAN

LoRaWAN es una tecnología de comunicación inalámbrica de bajo consumo, bidireccional y para transmisión de un bajo volumen de datos y grandes distancias.

En una red LoRaWAN, los sensores se comunican con el Gateway éste traduce los datos a un formato ya convencional o los envía al gestor de la red. En ambos casos es fácil integrar la información de los dispositivos en un sistema de control o monitorización.

Sensorización LoRaWAN
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Estas características permiten sensorizar completamente un edificio sin necesidad de costosos trabajos de instalación para alimentar y comunicar con cada uno de los sensores: Un único Gateway es capaz de dar cobertura a centenares de metros y recibir información de centenares de sensores.

De esta manera se reduce de manera considerable la inversión y el tiempo necesarios para adaptar una instalación ya existente. Esta reducción es debida a la simplicidad de su instalación y a su fácil integración con los sistemas de monitorización y/o control.

La tecnología LoRaWAN nos permite la capacidad de monitorizar las variables clave a la hora de definir si se están tomando las medidas apropiadas en cuanto a ventilación, ocupación, etc. En definitiva, nos ayuda a mantener un estricto control de los principales parámetros ligados a minimizar el riesgo de contagio en estancias cerradas: temperatura, humedad, nivel de CO2 y número de personas.

¿Quieres mantener tus instalaciones abiertas al público de manera segura? ¿Buscas una herramienta para definir en cada momento la capacidad de las mismas? Ponte en contacto con nosotros, te ayudaremos a resolver todas estas dudas.

Fuente: www.mscbs.gob.es

 

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